Cirugía correctora y estética nasal. Rinoplastia

La rinoplastia es una intervención de carácter estético que tiene como objetivo perfeccionar la forma de la nariz. Eventualmente, cuando hay una deformidad que causa una disminución del paso aéreo, se practica para mejorar la respiración.

Cuando se proyecta una rinoplastia se busca obtener una nariz de aspecto armónico que guarde una relación lógica con el resto de las estructuras y formas de la cara. El resultado se puede considerar adecuado cuando se consigue una nariz de apariencia agradable a la vista y que no tiene aspecto de “nariz operada”; es decir, que resulta natural.

Incluso tras una meticulosa planificación y en manos de cirujanos expertos, los condicionantes anatómicos y genéticos y otros factores, tales como los cambios tisulares propios de la edad, no permiten prometer un éxito del 100%. Los pacientes que desean practicarse una rinoplastia tienen que aceptar que en aproximadamente un 10% de casos pueden persistir ciertas imperfecciones, que eventualmente pueden requerir cirugía de retoque.

La rinoplastia se le practicará habitualmente bajo anestesia general, por lo que debe realizarse un estudio preoperatorio adecuado a su edad y antecedentes clínicos.

Normalmente la intervención se realiza a través de incisiones en el interior de las fosas nasales, de modo que no hay cicatrices externas, aunque en determinados casos es recomendable el acceso abierto a través de la columela.

La operación consiste en extirpar o recolocar las deformidades de hueso y cartílago que causan una forma no estética de la pirámide nasal. Ocasionalmente, cuando hay zonas hundidas, se rellenan con cartílago extirpado de otras zonas de su propia nariz que lo tienen en exceso, y en grandes defectos se usa cartílago de la oreja o costilla.

Es preciso que ingrese en la clínica a las 7 de la mañana del día indicado, en ayunas de alimentos y de agua desde las 12 de la noche del día anterior. Se le intervendrá a lo largo de la mañana en función del programa quirúrgico. En condiciones normales el alta se le dará la mañana siguiente, siguiendo las curas postoperatorias según le será indicado.

Llevará una férula nasal, generalmente de aluminio o plástico termomaleable, durante 10 días , tras los cuales se le retirará.

También se dejará en cada fosa nasal un taponamiento de material esponjoso que se retirará entre 48 y 72 horas tras la cirugía.

La intervención no es dolorosa ni mientras se practica ni en el postoperatorio. Con toda probabilidad presentará hematomas bajo los ojos durante la primera semana, que desaparecerán rápidamente si se aplica hielo inmediatamente después de la operación y con la administración de antiinflamatorios.

Aunque la nariz tendrá un aspecto correcto inmediatamente después de la intervención, el proceso de cicatrización total es largo, de 6 meses a un año , durante los cuales se puede observar como los huesos y cartílagos nasales primero se endurecen y luego suavizan su forma y textura.

Los primeros 3 meses no debería usar gafas. No es peligrosa la exposición normal al sol, aunque no es aconsejable el bronceado intenso.

Debe evitar los golpes directos sobre la cara.

Como todo proceso de cicatrización tiene un componente imprevisible y que depende de la naturaleza de los tejidos, en algunas ocasiones se hace necesario practicar retoques, generalmente con anestesia local , para perfeccionar el resultado.